
Dólar cosecha 2027
BICHOS DE CAMPO
La campaña agrícola 2026/27 finalizará en plena campaña electoral, un período que –incluso considerando la historia reciente– suele estar atravesado por turbulencias cambiarias.
“La historia de pérdida del poder adquisitivo por devaluaciones ha marcado a la sociedad argentina y la búsqueda de protección frente a posibles saltos cambiarios genera una fuerte presión dolarizadora que muchas veces funcionó como profecía autocumplida”, señala el último informe macroeconómico publicado por CREA.
“Por estas razones, una vez más, el tipo de cambio funcionará como termómetro de cara a las elecciones y vale la pena realizar el ejercicio de plantear algunos escenarios macroeconómicos con los que podrían enfrentarse las empresas agropecuarias el año próximo”, propone.
Un escenario de mayor estabilidad se caracterizaría por una alta probabilidad de reelección por parte del oficialismo, acompañada de un superávit comercial y de flujos financieros que permitieran continuar la compra de divisas durante el primer semestre de 2027. A su vez, el tipo de cambio recuperaría competitividad en el segundo semestre, pero sin saltos que generen inestabilidad.
En el escenario de menor estabilidad, en cambio, la probabilidad de reelección sería más baja, con un cambio en los flujos financieros que reflejen la incertidumbre electoral y un dólar que comienza a verse presionado en la primera mitad del año.
“Suponiendo resultados electorales adversos para el oficialismo (en provincias o PASO) el tipo de cambio podría alcanzar al techo de la banda cambiaria y propiciaría la intervención directa del Banco Central (BCRA) que, con un ‘poder de fuego’ mayor que en 2025 (alrededor de 20.000 millones), lograría defenderla y evitaría una devaluación discreta”, apunta.
De esta manera, en el caso de una mayor estabilidad, el costo del endeudamiento podría mantenerse estable con cierto encarecimiento a medida que se acerquen los comicios. En cambio, en la circunstancia menos estable sería previsible un crédito más caro, con fuertes subas en el segundo semestre. Un alza brusca de las tasas, como en las elecciones de medio término, podría ocasionar efectos similares sobre la actividad, el crédito y la morosidad a los ocurridos en ese momento.
“En definitiva, la coyuntura política exigirá un seguimiento de cerca en el próximo año. Además de la atención a los resultados de las encuestas y al comportamiento del mercado financiero, un índice comúnmente seguido es el de Confianza del Gobierno de la universidad Di Tella, que ha logrado aproximar con bastante éxito los resultados electorales”, señala el documento.
Actualmente, la medición se deterioró desde el resultado favorable de la elección de medio término (de 2,47 en noviembre de 2025 a 2,02 en abril de 2026), pero se mantiene estable (2,06 en agosto de 2026) en niveles superiores a otros gobiernos que buscaron la reelección (Fernández de Kirchner: 1,79 en agosto de 10 y Macri: 1,94 en agosto de 2018).
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