Región núcleo

Al inicio de campaña se proyectaban 19,7 Mt; hoy se esperan 10,7 Mt. Medio millón de ha sin sembrar y caída en picada en rindes potenciales: la región pasó de esperar 40 qq/ha a estimar 23 quintales en solo 3 meses del cultivo.

Algunas lluvias y luego elevadas temperaturas en la región

Lluvias y chaparrones aislados e intermitentes, principalmente en la zona oeste del área GEA. Los valores de temperatura vuelvan a ascender rápidamente a partir del sábado 14.

“Los modelos de pronostico más conservadores que proponen un retorno a los valores de neutralidad, y por consiguiente una normalización pluvial, señalan al mes de abril”, dice el Dr. Aiello.

El peor enero: la región núcleo ya perdió casi la mitad de la cosecha de soja

Nadie se explica cómo en 3 meses del cultivo ha sucedido esto. Si bien se sabía que sería una campaña muy difícil por la sequía, lo que se ve ha superado las peores pesadillas de los productores. El horizonte productivo que se trazaba a inicios de campaña para la soja en región núcleo era casi el doble de lo que se proyecta hoy, precisamente un 45% superior. Se estimaba 19,7 Mt sobre la sobre la base de un rinde promedio de 40 qq/ha y una intención de siembra de 5,1 Mha de soja total. Hoy se espera producir 10,7 Mt y el número se desbarranca y cede a cada semana. Esta baja se debe por sobre todo a la fuerte caída de los rendimientos potenciales por el escaso crecimiento que muestra el cultivo en zona núcleo. Hoy ya se afirma solo 23 qq/ha promedio y una baja en la superficie sembrada de casi medio millón de hectáreas por la extrema falta de agua que impidió cumplir con los esquemas de siembra intencionados. De esta manera se ajusta el área sojera a  4,7 M ha.

Las últimas chances de sembrar  fallaron en el 75% del área por falta de lluvias

Las lluvias recientes eran fundamentales, tenía que llover al menos 25 mm para sembrar lo que faltaba y permitir que los cultivos más castigados sigan en carrera. Pero volvieron a fallar, solo en 3 de las 36 estaciones se registraron más de 25mm: Bell Ville, Bengolea y Canal. En promedio la región recibió solo 8 mm y la condición de sequía sigue profundizándose en la región. Aparte, las máximas registradas durante esta semana alcanzaron los 39 a 41°C (Santa Teresa 41,8°C). Los productores de las zonas favorecidas por las lluvias se están preparando para sembrar. Pero el resto tomó la determinación de no continuar.

Los asesores sugieren no sembrar soja luego del 15 de enero

“Aunque lloviese, no sería aconsejable, pero en última instancia la decisión es del productor. Desde el punto de vista estrictamente profesional, sugerimos sembrar posteriormente a esta fecha algún verdeo para ganadería, que probablemente pueda negociarse más adelante. Sin embargo sabemos que no es una opción factible en todas las situaciones. Por otro lado reconocemos que es una decisión dentro de un contexto de desastre climático y económico, por lo que una siembra en esas fechas —si las lluvias mejoran de ahora en adelante— podría darle al productor la última oportunidad de al menos cosechar algo”, dicen en Bigand. Y advierten: “puede haber productores que este año no cosechen nada. Los quebrantos económicos serán muy grandes”.

Con el 75% de la soja de primera de regular a mala se espera 23 qq/ha de rinde promedio

“La situación ha empeorado. Ésta es la última semana para revertir la situación de la soja de primera que está en estado regular”, lo dicen desde los alrededores de Rosario donde recibieron menos de 5 mm entre ayer (miércoles 11) y hoy (jueves 12). En Carlos Pellegrini esperan un rinde de 20 qq/ha suponiendo que en el corto plazo las lluvias se recomponen.  En Bigand esperan el mismo nivel de producción sin embargo advierten: “esto podrá alcanzarse siempre y cuando tengamos en los próximos días buenas lluvias, temperaturas normales y que no ocurran heladas tempranas”. En Baradero ya se había perdido el 30% de la soja de primera previo a Navidad, con las lluvias que se dieron entre el 25 de Diciembre y  Año Nuevo lograron resembrarla, pero hoy los cuadros vuelven a estar en estado crítico: “las plantas están muy pequeñas y comienza a haber mortandad en los lotes. El rinde promedio rondará los 15 a 20 qq/ha, aunque la situación podría empeorar si terminamos enero sin lluvias”. En el este cordobés dicen que si bien aún no hay pérdidas totales ya  hay mermas de entre el 50% al 60% en los rindes. 

El 80% de la soja de segunda esta de regular a mala

Son 720.000 ha de soja de segunda las que están bajo esa condición: 65% regular y 15% en mal estado. Hay localidades que ya se reportan pérdidas totales, como es el caso de Bigand donde el 10% de la soja de segunda está perdido y el 75% de los cuadros que quedan están regulares y el 25% en mal estado. Allí todavía tienen que implantar un 3 % de la superficie. A pocos kilómetros, desde Bombal, reportan que el 100% de los cuadros de segunda están regulares. En Monte Buey la situación es igual de dramática y advierten que de no llover lo suficiente corre riesgo de perderse todo el cultivo. En los alrededores de Rosario se están perdiendo todas las cabeceras de lotes y hay rodeos con muerte de plantas y aun les resta por implantar un 25% de los lotes de segunda.

SUBZONA I

“La situación ha empeorado. Ésta es la última semana para revertir la situación de la soja de primera. Está en estado regular”, lo dicen desde los alrededores de Rosario donde el 80% del maíz temprano perdido. “Ni espiga tienen”. En cuanto a la soja de segunda se están perdiendo todas las cabeceras de lotes pero el maíz tardío está aceptable. Aún resta por sembrar un 15% de maíz tardío y un 15% de soja de segunda.

“La soja de primera está muy retrasada en su desarrollo. El 70% de los cuadros floreciendo pero el estado es 40% regular y 60% bueno. La evolución del cultivo depende exclusivamente de las lluvias. Esto nos hace esperar un rinde de 20 qq/ha, suponiendo que en el corto plazo las lluvias se recomponen”, lo dicen desde Carlos Pellegrini. “La soja de segunda está muy buena y toda sembrada”. Por otro lado los asesores explican que en la zona se hace poco maíz tardío: “este año hay algo de maíz de segunda del cual solo ha podido implantarse un 5%  porque no hay humedad suficiente o porque los tamberos están decidiendo el picado del maíz de primera (el cual está todo en estado  regular) para luego poder sembrar el de segunda.

En El Trébol la soja de primera está  atravesando plena floración con un 10%  de los cuadros en mal estado, un 50% regular y un 40% que se conservan buenos. “Por el momento, esperamos una merma en el rinde de un 30%, es decir un rinde de alrededor de 30 qq/ha”. En cuanto a la soja de segunda falta por implantar un 5% y lo sembrado está en un 60% regular y el resto en buen estado. Por otro lado el maíz temprano está en pleno periodo crítico (40% en plena floración femenina y el 60% en grano lechoso) con la mitad de los cuadros en mal estado, un  20% regular un 20% en buen estado.

SUBZONA II

“El panorama regional es muy grave. Con la foto de hoy y esperando una normalización de las lluvias a partir del 19/01 estimamos que el rendimiento de la soja de primera podría rondar los 20 qq/ha.  Esto podrá alcanzarse siempre y cuando tengamos en los próximos días buenas lluvias, temperaturas normales y que no ocurran heladas tempranas. De lo contrario, no será raro encontrarnos al final del ciclo con productores que no tengan nada por cosechar”, lo dicen desde Bigand. Allí, aún resta por implantar un 3% de la oleaginosa  y donde lo implantado está en el 75% de los cuadros regular y en el 25% restante en mal estado. En cuanto a la soja de segunda ya hay un 10% de los lotes totalmente perdidos que deben ser resembrados apenas llueva, el 60% esta regular, y el 30% en mal estado. Los asesores explican que aunque lloviese, no sería aconsejable sembrar después del 15/1: “Pero en última instancia la decisión será del productor. Estamos en un contexto de desastre climático y económico, por lo que si las condiciones mejoraran, una siembra en esas fechas podría permitirle al productor al menos cosechar algo.  Si ocurre lo contrario, es decir si las lluvias siguen fallando, los quebrantos económicos serán muy grandes. Desde lo profesional, sugerimos sembrar posteriormente a esta fecha algún verdeo para ganadería, que probablemente pueda negociarse más adelante. Sin embargo, no es una opción factible en todas las situaciones, ya que hay lotes en el que los residuales (herbicidas) utilizados para los barbechos obligan a sembrar únicamente soja o maíz o sorgo”. En cuanto a los maíces tardíos están todos sembrados, y hay mucha variabilidad en la fenología debido al escalonamiento en fechas de siembra que tuvieron. El 65% están regulares, y el 30% en mal estado solo se conservan buenos un 5%. Maíces tempranos no hay en la zona, no han podido sembrarse.

“Para la soja de primera esperamos 25 qq/ha, pero tiene que llover”, advierten desde Bombal, donde aún la oleaginosa está aguantando y se conserva en buen estado. En relación a los cultivos de fecha tardía, está todo implantado. Sin embargo, son los que la están pasando peor y el estado tanto de la soja de segunda como del maíz tardío es regular.

SUBZONA III

“Antes de la lluvia de navidad y año nuevo los cuadros de soja sembrados en noviembre estaban en estado crítico y se había perdido el 30%. El 25 de diciembre  recibimos de 40 a 70 mm en los alrededores de Baradero los cuales mejoraron el estado del cultivo y se utilizaron para resembrar los lotes perdidos y culminar con las siembras tanto de soja como de maiz.  Hoy la soja vuelve a estar crítica. Las plantas están muy pequeñas y comienza a haber mortandad en los lotes. Los productores  apuntan a un rinde de 20 qq/ha. Pero el rinde promedio rondará los 15 a 20 qq/ha, aunque la situación podría empeorar si terminamos enero sin lluvias”.

SUBZONA IV

“Con la foto de hoy, ya podemos hablar de una perdida de potencial del 50% en lotes de soja de primera”, comentan los ingenieros de General Pinto. Hay algunos lotes que se los ve mejor por “algunos chispazos extras de agua que han dejado en algunas zonas 20 o 30 mm más”. Hay un problema de plagas y malezas importantes. “En malezas no están las condiciones dadas de humedad para hacer aplicaciones. Se termina gastando para generar fitotoxicidad en el cultivo y a la maleza no se llega en forma oportuna”. Lo que peor está es la soja de segunda: “están perdiendo plantas sostenidamente. Y lo que mejor se ve en la zona es el cultivo de maíz tardío, “siguen con un crecimiento activo”. Los lotes de maíz temprano, son pocos, pero no se ven bien. Se guardan todavía esperanzas en que puedan cuajar y dar grano, sobre todo los sembrados en octubre. Se espera un daño importante de rinde, pero hay esperanzas de alcanzar los 50 a 70 qq/ha. Los lotes que se han fertilizado se nota que están llevando mejor la situación de estrés termo hídrico.

SUBZONA V

Monte Buey: “la soja de primera está muy afectada. Son pocos los lotes que están buenos. Todavía no hay pérdidas totales pero ya tenemos mermas de un 50 a un 60 %”. Los técnicos agregan que “de techo esperamos el 40%  del rinde normal para el área”. La soja de segunda está más complicada aun: “logramos sembrar todo pero no tiene reservas y hay pérdidas diarias de plantas. El cultivo está vivo aun porque tiene la última lluvia del 1 de enero. Pero no se ven  lluvias importantes al menos hasta dentro de diez días. La soja de segunda está muy comprometida con riesgo de perderse toda”, lo dicen desde Monte Buey. Y agregan que en cuanto al maíz temprano las perdidas van de totales al 60% como en Marcos Juárez o del 30% donde están algo mejor como en Corral de Bustos.  Los lotes perdidos  fueron picados o rolados y luego resembrados con maíz o con soja. “Todo esto puede empeorar si no aparecen las lluvias porque queda mucho por delante en el ciclo”. Los maíces tardíos están mejor pero ya comenzaron a sufrir.

INDICADORES CLIMÁTICOS

Lo que viene, el pronóstico para la semana próxima en la región núcleo

Algunas lluvias y luego elevadas temperaturas en la región

Lluvias y chaparrones aislados e intermitentes, principalmente en la zona oeste del área GEA. Los valores de temperatura vuelvan a ascender rápidamente a partir del sábado 14.

El periodo comprendido entre el jueves 12 y el miércoles 18 de enero estará influenciado desde su inicio por un sistema frontal frío que, desde el  norte de la zona GEA, irá desplazándose lentamente. Provocará lluvias y chaparrones aislados e intermitentes, principalmente en la zona oeste del área GEA.

Las precipitaciones estarán presentes desde la primera parte del miércoles 11, aunque con acumulados débiles y dispersos. A partir del viernes 13 regresarán las condiciones meteorológicas estables y se mantendrán hasta el fin del periodo de pronóstico en gran parte de la región GEA, salvo en la zona oeste, donde existe baja probabilidad de ocurrencia de chaparrones aislados e intermitentes entre el lunes y el martes próximo.

Las temperaturas tendrán un leve descenso debido a la irrupción post-frontal de una masa de aire más fría, pero en forma muy temporal. En esta época del año la componente radiativa es muy significativa provocando que los valores de temperatura vuelvan a ascender rápidamente a partir del sábado 14, principalmente en la zona centro y norte del área GEA. Se estima que los valores de temperatura máxima rondarán los 34°C y las mínimas los 20°C hasta el fin de semana, para finalizar el periodo de pronóstico con valores cercanos a los 38°C y 24°C respectivamente.

La circulación del viento inicialmente será preponderante del sector sur con moderada intensidad, pero con el correr de los días, rotará al sector este disminuyendo la velocidad.

Lo que pasó con el clima en la última semana en la región núcleo

Lluvias escasas sobre la región núcleo

La semana comprendida entre el jueves 5 y el miércoles 11 de enero presentó acumulados de precipitación con cierto grado de homogeneidad en la zona centro/oeste del área de la red GEA, los valores oscilaron entre los 2 a 6mm mientras que en la zona Sur de la provincia de Santa Fe el valor máximo registrado alcanzó los 14 mm en la URT de la localidad de Rufino, mientras que en la URT aledaña, María Teresa, midió los 11.2 mm.

Los valores fueron significativamente inferiores a los necesitados para alcanzar el estado óptimo de reserva de agua. Además, las elevadas temperaturas máximas registradas durante este periodo favorecieron la perdida de agua del suelo. Según la red de observación los valores más altos de temperatura máxima registrados se ubicaron en Santa Fe y este de Córdoba, donde los mismos oscilaron entre los 39° a 41°C. La URT que registró la temperatura máxima más elevada fue la de la localidad de Santa Teresa, con 41,8°C, mientras que en las URT cercanas los valores oscilaron entre los 41° a 41,5°C. Los valores de temperatura máxima más bajos, aunque no dejan de ser elevados, se registraron en la zona sur de la región GEA. Con respecto a los valores de temperatura mínimas oscilaron entre los 13° a 17°C con una distribución heterogénea en la región GEA. El valor más bajo del periodo de pronostico se registró en la URT del Hernando con 13,4°C. Mientras que las temperaturas mínimas más elevadas se registraron en Pellegrini y Pozo del Molle, con 17,4° y 17,3°C respectivamente.

Con este panorama de escasos acumulados de precipitación y elevados valores de temperatura que favorecen la evapotranspiración, el área de sequía se extiende a casi la totalidad de la región GEA. Solo en la zona oeste, sobre Córdoba, la humedad del suelo es escasa. En la mayor parte de la región se requieren, los próximos quince días, acumulados muy significativos de precipitación para alcanzar el estado óptimo de las reservas en el suelo. En toda la región se necesitarían más de 140mm, mientras que en la zona este de de Córdoba y Santa Fe los valores de precipitación necesaria oscilarían entre los 140 a 190mm.

Extensión GEA: O de Córdoba, N de Santa Fe, Santiago del E. y Chaco

“Los pronósticos no indican lluvias significativas hasta el comienzo de la tercera década del mes”

La primera década de enero finalizó con el avance de un sistema frontal desde la Patagonia que provocó inestabilidad y el desarrollo de lluvias y tormentas de mejor desempeño sobre el sur de la región pampeana.

Precisamente fue el extremo sur de la provincia de Buenos Aires donde los acumulados alcanzaron valores superiores a los 40 milímetros, aunque de manera puntual y sobre un grupo reducido de localidades.

Distinto fue el comportamiento en el centro de la zona núcleo, región de las más castigadas por la prolongada ausencia de lluvias, donde el aporte de agua fue mínimo, o incluso inexistente, con montos inferiores a los 10 milímetros.

Hace bastante tiempo que las precipitaciones cubren con mayor eficiencia las zonas del oeste y sudoeste dejando registros muy modestos para la franja central y el este del país.

El 2022 culminó con sequía generalizada cubriendo casi completamente el territorio de producción agrícola nacional. Por el momento todo parece indicar que el primer mes del nuevo año se encamina a convertirse en una continuidad de lo que fue diciembre. Una coincidencia casi perfecta entre las condiciones negativas de la dinámica de escala regional y la persistente restricción pluvial que impone la tercera Niña consecutiva.

Sin lugar a dudas la fuerte presencia que ha presentado este forzante negativo durante los últimos tres años marca un punto de inflexión inédito a la hora de hablar de sequía en Argentina.

La continuidad que mantuvieron las condiciones de escasez hídrica desde el 2020 hasta la fecha, y su impacto sobre las reservas de agua en el corazón de la región pampeana permiten definir, sin exageración alguna, a la campaña 2022/23 como la más seca en más de sesenta años. 

Los pronósticos de mediano plazo no muestran lluvias significativas hasta el comienzo de la tercera década del mes, y los sistemas precipitantes que puedan desarrollarse hasta ese momento se proponen como dispares y sectorizados, con poca probabilidad de que la zona  núcleo logre una recuperación significativa similar a la que ofrecieron las lluvias de principios del año pasado.

La tan esperada neutralidad de la temperatura superficial del Pacifico Ecuatorial Central continúa defraudando las proyecciones apresuradamente optimistas. La principal variable del fenómeno la Niña mantiene una disminución de su enfriamiento más lenta de lo deseado, reforzando el criterio de los modelos de pronostico más conservadores, que proponen un retorno a los valores de neutralidad, y por consiguiente una normalización pluvial plena, más cercana al mes de abril 2023.     

Si esta proyección se convalida con el avance de las semanas, la transición verano otoño se produciría con lluvias normalizadas de acuerdo a las características estacionales.

FUENTE: BCRNEWS